Comercio electrónico
Otro de los grandes ámbitos en el que Internet nos puede ayudar a desarrollar nuestra estrategia de marketing es el del comercio electrónico. A través de Internet podemos abrir nuevos canales de distribución o reconfigurar los existentes, ya sean de tipo directo (vendiendo el producto directamente al consumidor final) o indirectos (creando nuevos modelos de distribución, optimizando los actuales o reconfigurando la forma de distribuir los productos).
Como siempre, lo primero que debemos hacer es analizar en profundidad cuál es el sistema actual de distribución de la empresa. Este sistema habrá sido diseñado, obviamente, en función de unas circunstancias determinadas que seguro que se han visto modificadas con la implantación generalizada del comercio electrónico.
Por lo tanto, el paso siguiente es determinar cómo afecta la existencia del comercio electrónico al funcionamiento de la distribución en el mercado en el que opera nuestra empresa y definir qué ventajas competitivas podemos obtener de su desarrollo. Entre otras, las principales ventajas que puede obtener una Pyme del comercio electrónico son:
Ø Acceso a un mercado global, desde un solo lugar
Ø Mayor flexibilidad para la realización de cambios, tanto en la oferta de productos como en la propia estrategia de venta
Ø Reducción de costes, tanto de establecimiento como de mantenimiento
Ø Mejora de la gestión de los diferentes canales de distribución
De todos modos, también hay riesgos que debemos valorar y tener controlados. Uno de ellos es el de los posibles conflictos de canal, que tendremos que gestionar de forma adecuada.
