Establecimiento de objetivos
Una vez definidos los ámbitos en los que desarrollaremos la estrategia de marketing en Internet, a cuáles de nuestros públicos objetivos (clientes, prescriptores, distribuidores o de otro tipo) nos dirigiremos y si lo haremos de forma conjunta o con una estrategia específica para cada uno de ellos, debemos plantearnos el establecimiento de objetivos concretos.
Los objetivos, tanto cualitativos como cuantitativos, deben ser mensurables y los tenemos que establecer por cada uno de los ámbitos y públicos objetivos que trabajaremos a través de Internet. Por ejemplo, centrándonos en los potenciales clientes, en el ámbito presencial nos plantearíamos la atracción del mayor número posible de integrantes de nuestro público potencial en nuestros mercados objetivos. De esta manera, estableceremos objetivos en cuanto al número de visitas de cada uno de los mercados, calidad de estas visitas (adaptación a nuestro público objetivo), incremento del conocimiento de la marca en Internet, número de solicitudes de información sobre nuestros productos, etc.
En el ámbito relacional nos plantearemos objetivos orientados a la capacidad que nos dé la web para iniciar relaciones con los clientes potenciales y convertirlos en prospectos. Nos interesará establecer objetivos en cuanto al número de usuarios que se registren para recibir más información de la empresa, o al incremento de la asociación positiva con la marca. Finalmente en el ámbito de comercio electrónico, si es el caso, plantearíamos objetivos de ventas por Internet, de conversión de visitantes en compradores, o de satisfacción con la experiencia de compra.
