Nuevos clientes
Una de las causas por las que el marketing se dirige cada vez más hacia un nuevo paradigma basado en las relaciones es la constatación de un hecho: ralizar ventas a nuevos clientes tiene un coste muy superior a veder a aquellos que ya son clientes de la empresa.
Esta diferencia, según varios estudios y dependiendo del producto o sector, puede llegar a ser espectacular, especialmente en el ámbito de Internet. De este modo, parece razonable que en aquellas empresas con una base de clientes consolidada, una de las primeras prioridades fuera incrementar el negocio con estos clientes ideando, por ejemplo, propuestas comerciales atractivas para ellos que incrementen su consumo y fidelidad.
Aun así, una gran parte de las empresas todavía concentran la mayor parte de sus esfuerzos comerciales y de marketing en conseguir nuevos clientes y no a retener y satisfacer a los que ya tienen. ¿O es que alguna vez ha recibido usted una comunicación de su gestora del plan de pensiones diciéndole que por haber mantenido durante diez años su plan con ellos, sin haber protestado nunca por las bajas rentabilidades, las altas comisiones o incluso las pérdidas de valor, estas navidades le enviarán un DVD de regalo o le abonarán un porcentaje extra?. ¿O de su banco diciéndole que le regala unas copas de cristal de bohemia por haber mantenido cierto saldo durante el año pasado? Seguro que no. Normalmente las mejores ofertas y condiciones son para aquellos que demuestran no haber sido fieles a nuestros competidores. Y después esperamos que sean fieles a nuestros productos...
